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Sánchez acepta los “ineludibles” recortes frente a la presión de Bruselas y la crisis reputacional de España

11 septiembre 2020
Sánchez asume los "inevitables" recortes ante la presión de Bruselas y la crisis reputacional de España

El Gobierno ha comenzado a aceptar públicamente la necesidad de acometer recortes frente a la presión de Bruselas. La congelación de las pensiones o bien el salario de los funcionarios y las jubilaciones adelantadas empapan el alegato de los ministerios económicos del Ejecutivo, a cargo del Partido Socialista Obrero Español, el día que la vicepresidenta Nadia Calviño se ve las caras con sus análogos europeos en sendas asambleas del Eurogrupo y el Ecofin y en medio de un sinfín de informaciones críticas con España en la prensa internacional. 

No es una casualidad“, afirman fuentes del Gobierno consultadas Vozpópuli. No es casualidad que Calviño y el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, hayan abierto el fuego prácticamente simultáneamente este jueves en la Cadena Cope y Onda Cero respectivamente. La vicepresidenta económica se reúne este viernes en Berlín con el resto de ministros de Economía de la Unión. Es la primera vez en 7 meses que el encuentro se efectúa de forma presencial.

Tampoco es casualidad que estos mensajes se conozcan en vísperas de conocer el boceto los Presupuestos Generales del Estado y en medio de una crisis reputacional de España, señalada en la prensa internacional prácticamente a diario por su administración de la pandemia del coronavirus. 

España: crisis de reputación

El acceso a los fondos de rescate europeos demanda un compromiso por la parte del Gobierno, que va a deber plasmarse en un plan de reformas. El Gobierno ha sostenido hasta el instante que no va a suponer grandes recortes. Pero, como ha venido notificando Vozpópuli, la parquedad y ajustes estructurales son ciertas contrapartes que va a deber aceptar el Ejecutivo. Las reformas afectan al corazón del pacto que subscribieron Partido Socialista Obrero Español y Unidas Podemos para la investidura de Pedro Sánchez.

No es el único requisito que las autoridades europeas demandan a España para acceder a los 140.000 millones del fondo de reconstrucción. Bruselas solicita al Ejecutivo un comprensión admisible con los empresarios y la oposición. Otro de los ademanes que se ha reclamado a Sánchez es la reducción de su Consejo de Ministros. El jefe del Ejecutivo tiene en cartera una rehabilitación de su gabinete para bajar de los 22 ministros que tiene hoy en día.

El Gobierno se encara además de esto a una crisis reputacional en el extranjero. Las primordiales televisiones europeas, diarios como The New York Times, Financial Times o bien Le Monde, entre otros, han señalado a España como el peor país de Europa en la administración de la segunda ola del coronavirus.

La mayoría de estos artículos, que se han publicado en los últimos diez días, producen un enorme impacto en ciertas creencias públicas, afecta al turismo y alarma a las instituciones europeas, conforme explican fuentes de la Unión Europea a este diario. 

El Gobierno afirma una cosa y la contraria

El Gobierno toca por el momento todos y cada uno de los palos y juega a una cosa y la contraria para, por una parte, procurar aliviar las aguas fuera y, por otro, no incendiarlas más de lo que lo están dentro. Un día habla de sostener la reforma laboral del Partido Popular, y otro se compromete a avanzar en su derogación. Lo mismo ha pasado con el salario de los funcionarios. Mientras Calviño ha dejado una rehendija abierta a esa posibilidad; la vicepresidenta Carmen Calvo ha asegurado que “no está sobre la mesa“.

Cualquier alto cargo del Gobierno confiesa en privado que esa congelación va a ser “inevitable“. Se acepta que va a haber que reformar el sistema de pensiones, alén de si se puede salvar este año. Y el propio Escrivá ha explicado de qué forma desea desincentivar las jubilaciones adelantadas recortando un ocho% esa pensión y retrasar de hecho la edad de jubilación.    

“Creo que los mecanismos de jubilación adelantada no están bien diseñados y seguramente tengamos un exceso de jubilación voluntaria anticipada por un mal diseño de los desincentivos a emplearla”, ha dicho el ministro.

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