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Primera prueba de que los visones transmiten la covid a los humanos

2 septiembre 2020
Primera prueba de que los visones transmiten la covid a los humanos

Aunque sabemos que el coronavirus SARS-CoV-dos brincó en algún instante por vez primera de animales a humanos, hasta el momento no había sido sorprendido con las manos en la masa pasando de una especie animal a la nuestra. Esto es lo que asegura haber logrado la estudiosa holandesa Marion Koopmans y su equipo tras una pormenorizada monitorización efectuada en las granjas de visones de los Países Bajos. En un trabajo que aún ha de ser sometido a revisión por pares, los estudiosos presentan pruebas de que en 7 granjas múltiples decenas y decenas de trabajadores se contagiaron de los visones y no solo al revés, como se había documentado al comienzo en múltiples lugares del planeta, incluido España. “Hasta donde sabemos”, escriben, “estos son los primeros contagios de SARS-CoV-dos de animal a humano nunca documentados”.

En el trabajo, los estudiosos aseguran que el hecho de que un 67% de los trabajadores de granjas y sus familiares resultaran infectados con una variación del virus diferente a la que circula de forma local en todos y cada zona “indica que el contacto con visones inficionados por SARS-CoV-dos es un factor de peligro para contagiarse de covid”. La propia Koopmans, que cifra en 66 personas las contagiadas por visones en las granjas investigadas, hace un llamamiento a fin de que en todos y cada uno de los países se comience a hacer pruebas al personal de estas instalaciones de forma activa. “En los PCR y las serologías vimos que alrededor de la mitad de la gente trabajando en las granjas era positiva”, explica a Vozpópuli. “Y cuando hemos podido producir la secuencia del genoma completo siempre y en todo momento coincide con las que tienen la de los animales en esas granjas y son diferentes de las que hallamos en las zonas humanas de alrededor, eso nos pareció muy concluyente para aseverar que existe transmisión humano-animal-humano”

La secuencia del virus en los trabajadores siempre y en todo momento coincide con las que tienen la de los animales en esas granja

El trabajo de rastreo se remonta a fines de mayo cuando, tras los primeros casos en los que se advirtieron visones que había contraído el coronavirus, el Gobierno holandés forzó a granjeros, veterinarios y laboratorios a avisar síntomas en los propios visones y se estableció un sistema de vigilancia. Ya entonces sonaron las primera alarmas y las autoridades informaron de 2 posibles casos en los que los humanos se habían contagiado de los visones mientras que anunciaron medidas. El equipo de Koopmans efectuó entonces un seguimiento de 16 de estas granjas y se efectuaron pruebas PCR y serológicas periódicas al personal que trabajaba en las granjas al tiempo que se comparaban las muestras del virus en los casos positivos con la de los animales contagiados. “Cuando llegamos a las primeras granjas vimos que el virus llevaba tiempo circulando entre los visones”, narra Koopmans. “Cuando hicimos las pruebas, vimos que la rama del coronavirus presente en los animales era diferente de las humanas, mas que los trabajadores en las granjas encajaban en exactamente el mismo conjunto (cluster) que los animales”. En total, se hicieron pruebas PCR y serológicas a 97 personas, de las que 66 (un 67%) fueron inficionados por covid en algún instante.

Comparando secuencias

En los resultados publicados ahora se especifica, por poner un ejemplo, que en una granja, identificada por los autores como NB3 para preservar el anonimato, se hicieron pruebas a 7 trabajadores que dieron negativas a inicios de mayo. Entre el 16 y el 26 de ese mes, tras desarrollar posibles síntomas de covid, 5 de los 7 trabajadores dieron positivo en las pruebas PCR. Al cruzar los datos filogenéticos del virus que presentaban estos 5 trabajadores con las del virus que aparecía en los visones de su granja, los autores del estudio vieron que “los empleados habían sido inficionados como SARS-CoV-dos tras los visones de la granja fuesen infectados” y un contacto estrecho de los trabajadores, que no visitó la granja, presentaba exactamente la misma variación. De forma similar, en la granja identificada como NB7 8 empleados dieron positivo y en 2 de ellos las secuencias del virus coincidían con las detectadas en los animales de la granja.

Para asegurarse de los resultados, los estudiosos equipararon las secuencias de los trabajadores y los visones con las de la base de datos nacional y asimismo se tomaron muestras de personas contagiadas en los pueblos de alrededor de las granjas. Y pudieron garantizar que “las secuencias locales reflejaban la diversidad general vista en Países Bajos y no están relacionadas con los focos de las secuencias detectadas en las granjas de visones”. Esto señala que estas variaciones del virus supuestamente contagiadas por los visones no se han extendido entre la población, aseguran los autores. Dado que un porcentaje esencial de los trabajadores de las granjas proceden de Polonia, asimismo se equiparó las secuencias encontradas en este país y no se consiguieron coincidencias.

“Siempre cabe la posibilidad de que surja una variante más agresiva, y no quieres jugártela con eso”

“En total”, resume el artículo, “se produjeron 18 secuencias de los empleados y de sus contactos en 7 granjas diferentes. En la mayor parte de los casos, estas secuencias humanas eran prácticamente idénticas a las encontradas en los visones de exactamente la misma granja”. En el caso de la granja NB8, además de esto, se hallaron semejanzas con la variación de la granja NB12, lo que se puede explicar por la existencia de un movimiento de trabajadores entre las 2 instalaciones. Por otro lado, el coronavirus no ha sufrido cambios significativos en su paso por los visones – no diferenciables de los que habría sufrido en un contagio comunitario entre humanos – si bien en ellos semeja que se multiplicó más deprisa por la alta densidad de población y se manifestó de forma muy diferente entre ellos, como pasa en los humanos. “Algunos presentaron cuadros de neumonía”, explica la estudiosa primordial, “y otros fueron asintomáticos. Solo percibimos cierta mayor susceptibilidad a presentar un cuadro peor cuando el estado de gestación de las hembras era más avanzado”.

El “primer caso documentado”

Para Elisa Pérez-Ramírez, estudiosa del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA) especialista en enfermedades emergentes y zoonosis, se trata de una investigación “muy relevante” y del “primer caso documentado de transmisión animal a humano que se tiene hasta ahora”. “Es un estudio de epidemiología molecular muy completo a pesar de la complejidad por el gran número de granjas afectadas, los trabajadores temporales, los movimientos de los dueños y trabajadores entre granjas”, explica a Vozpópuli. “Yapoya la hipótesis de que los visones pueden actuar como reservorios del virus, con el peligro que ello pude suponer para la salud pública”.

Pérez-Ramírez resalta que el artículo asimismo expone que no se han podido determinar las vías de entrada del virus en múltiples de las granjas. “Lo más probable es que el origen hayan sido trabajadores infectados asintomáticos, pero no se descartan otras vías.”, explica. “Como siempre ocurre con los buenos artículos se responden preguntas relevantes pero se abren otras nuevas. Hay que seguir investigando”. Este estudio, además de esto, ha servido a fin de que el Gobierno holandés adelante el cierre terminante de estas granjas en el tercer mes del año de 2021, cuando lo había programado para 2024.

Esto puede estar sucediendo en otros países y con otros animales, como los conejos

Por último, Koopmans piensa que esta situación puede estar sucediendo en otros países y en granjas con otros animales, como los conejos, y que si no se toman medidas, con el tiempo puede suponer un problema médico púbica. “Esta es nuestra mayor preocupación”, insiste. “Uno podría decir “bueno, son grandes granjas pero no trabaja tanta gente, no es un gran riesgo para la salud humana”, mas si esto prosigue de esta forma es posible que se transforme en una reserva del virus en animales y que mientras que los humanos tratamos de eliminarlo entre nosotros el virus halle una vía de escape y prosiga en los animales. Eso no es buena situación”. Por eso hay que hacer un esmero por examinar la evolución del coronavirus en las granjas, “porque además de esto, si bien no sea exageradamente probable, siempre cabe la posibilidad de que brote una variación más beligerante, y no deseas jugártela con eso”.

Referencia: Jumping back and forth: anthropozoonotic and zoonotic transmission of SARS-CoV-dos on mink farms (Biorxiv)

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