Saltar al contenido

Pedro Sánchez estudia otorgar a Podemos un incremento del IRPF en el tramo más alto

4 septiembre 2020
Pedro Sánchez estudia conceder a Podemos un aumento del IRPF en el tramo más alto

Pedro Sánchez estudia hacer una concesión para saciar las demandas de Podemos de cara a los Presupuestos de 2021. Olvidada por los dos actores la tasa covid a los ricos y la subida de impuestos para sociedades, como desveló Vozpópuli, el Partido Socialista Obrero Español contempla hacer un “gesto” para sosegar a Pablo Iglesias. La Moncloa no descarta permitir una subida puntual del tramo más alto del IRPF como maniobra para acorazarse el apoyo de los aliados de la alianza, en un encaje que puede contar asimismo con Ciudadanos. Este puede ser el as en la manga que Sánchez utilice si Iglesias se enroca en sus solicitudes.

La duda que persiste entre los técnicos del equipo de Sánchez atañe a si crear un nuevo tramo del IRPF, o bien subir de forma directa la parte estatal a todos y cada uno de los que cobren más de 60.000 euros. El acuerdo firmado en el mes de diciembre entre Partido Socialista Obrero Español y Podemos contemplaba, en su punto 10.2, que “se acrecientan 2 puntos las clases impositivos sobre la base general para los impositores que tengan rentas superiores a 130.000 euros y 4 puntos para la parte que sobrepase de 300.000 euros”.

De tal forma que, conforme las fuentes consultadas, no es descartable que Sánchez pueda ofrecer un nuevo tramo de IRPF para las rentas más altas y que tenga un porcentaje impositivo mayor del presente (entre un dos% y un cuatro% más). Aunque, lo más probable es una subida puntual del tipo estatal en el último tramo ya existente: uno o bien 2 puntos porcentuales.

Actualmente, los que ganan más de 60.000 euros tributan un 45% de su salario, que se divide entre aportación al Estado y a la comunidad autónoma. En opinión de las fuentes del Gobierno consultadas, este incremento del IRPF en el tipo estatal sería realmente residual. La medida aportará a las arcas públicas “pocos centenares de millones de euros”, mantienen. Pero reconocen que de este modo Podemos va a poder alardear de haber incluido una medida que afectará a los más adinerados y de evidente impacto electoral. Y que al unísono corregirá un reparto considerado anormal a nivel europeo.

Objetivo: continuar en el Gobierno

Iglesias ha anunciado en público que pretende resguardar el “espíritu” del pacto del abrazo de diciembre. Y asimismo que su prioridad, tras difuminarse la reforma tributaria, la laboral y las de las pensiones, es que cuando menos haya una “revisión de la fiscalidad en un sentido progresista y redistributivo”. Sin esa medida, la dirección de Podemos se teme que su apoyo a los Presupuestos salga demasiado costoso.

La prioridad de Iglesias y los suyos es, como adelantó este diario, continuar en el Ejecutivo. Pero necesita argumentos para eludir que interiormente y a su izquierda brote un movimiento crítico (existen empujones por la parte de los anticapitalitas). Esa razón política, consistente en lograr una meta para justificar el apoyo a unas cuentas en las que puede contar con la firma de los liberales de Ciudadanos, que Podemos considera a su antípoda ideológica, podría encontrarse en esa subida del IRPF a los más ricos.

En diciembre, el plan de Iglesias era subir un cuatro% el porcentaje de las rentas de más de 140.000 euros. Ahora va a quedar por ver si en las negociaciones entre María Jesús Montero (Partido Socialista Obrero Español) y Nacho Álvarez (Podemos) se vuelve a poner encima de la mesa ese porcentaje o bien se corrige la horquilla. Y si Podemos considera la medida suficiente. 

María Jesús Montero, este viernes en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).

«Algunas figuras que tienen inconvenientes»

En realidad, al no tocar los impuestos de sociedades, el grueso de los contribuyentes que ganen más de 100.000 euros no se van a ver perjudicados por esa iniciativa. En muchos casos, de hecho, acostumbran a crear o bien tener empresas y sociedades para sortear la imposición fiscal (tributando alrededor del 20%, en vez del 40%). No obstante, apuntan las fuentes consultadas, los empleados con salarios que cobren cifras semejantes (“directores financieros de grandes empresas o de hoteles…”, comentan de ejemplo) verían subir su aportación a las arcas públicas.

La ministra de Hacienda María Jesús Montero hizo suyo el pasado jueves en la conferencia de prensa tras el encuentro de Sánchez con Gabriel Rufián el término esgrimido por Iglesias de “progresividad fiscal”. Y lo especificó en “dar mayor rendimiento a algunas figuras que tienen problemas para dar una recaudación justa”. Estas palabras de Montero, si bien de forma indirecta, coinciden con las voces que desde el Gobierno de Sánchez apuntan a una subida de un tramo de IRPF. 

Más normalmente, no obstante, la ministra aclaró que para abordar una reforma completa de la fiscalidad en España va a hacer falta aguardar. Al menos un año. «Desarrollaremos durante la legislatura la agenda fiscal acordada, mas charlamos del Presupuesto de 2021. La legislatura dura 4 años. Tenemos que ser capaces de amoldar esa fiscalidad asimismo a la capacidad de acompañar el instante económico», concluyó.

La negociación entre el Partido Socialista Obrero Español y Podemos ha arrancado esta semana. Los mediadores se dan hasta finales de mes (cuando caduca el término legal para llevar el boceto a las Cortes) para escribir el documento. Podemos insiste en buscar apoyos sin contar con Ciudadanos y en abordar medidas de gasto social y retoques fiscales. Descartada una reforma estructural, la carta que los socialistas planean jugar en la mesa con Iglesias para resolver el tema es una ligera subida de impuestos en el tipo estatal a los que más cobran o bien de forma directa la creación de un nuevo tramo de IRPF.  

A %d blogueros les gusta esto: