Saltar al contenido

«No me marcho hasta el momento en que no me den un alquiler social»

10 septiembre 2020
"No me voy hasta que no me den un alquiler social"

Vivir en Coria del Río (Sevilla) habría de ser un placer, por su ubicación geográfica privilegiada, agradable tiempo y buena gente. Pero en los últimos tiempos, esta localidad semeja estar viviendo las 7 plagas de Egipto. A las desgracias locales como el «genocidio» de los gases tóxicos o bien el virus del Nilo, se le suman inconvenientes regionales como la carne contaminada de listeria y los globales como el coronavirus y los okupas.

El edificio okupado se ubica en el nº 25 de la calle Gran Avenida y fue propiedad de una constructora quebrada por la crisis. Ahora, pertenece a un banco, si bien los dueños son otros. AndaluciaLiberal se ha acercado con la pretensión de conocer las condiciones en las que viven sus inquilinos ilegales.

Ya en el portal, un hombre, recién llegado del campo «de trabajar la aceituna», se ha mostrado alcanzable a la solicitud de AndaluciaLiberal de grabar el interior de su residencia, que reconocía estar «muy apañada». Su mujer, que llegaba poco después, ha accedido a hacer unas declaraciones a cámara, demandando una «vivienda digna». La pareja lleva okupando su casa cerca de un año.

Una vez en el interior, la mujer reconoce que no va «a salir de aquí» hasta el momento en que no se le ofrezca «un alquiler social». «Puedo abonar uno baratito, hasta ahí puedo llegar; 40, 80, 100€… más no», asevera. Ella asimismo asegura tener un empleo: «Estoy de okupa, sí, mas deseo salir de esto pues estoy trabajando».

Sobre las molestias causadas a los vecinos, que denuncian ruidos, robos y riñas con arma blanca, responde con un «aquí absolutamente nadie sabe la situación de nadie».

Acto seguido, otra okupa, alertada de nuestra presencia, sale de su casa. No desea que le graben y amenaza con llamar a la Policía si no nos marchamos. «Sal del bloque, sal del bloque», insiste. «No deseamos violentos», se escucha desde en la casa. Las amenazas suben de tono: «Como salga en el Facebook te busco». Nos graba y nos increpa: «¿Te arranco la máscara y te saco una fotografía?». Al salir del sitio, la okupa echa la llave al portal del edificio.

Los vecinos: «Son gente violenta»

Los que por fuerza comparten el distrito con estos violentos okupas tienen temor. No desean charlar delante de la cámara, mas sí lo hacen tras ella. «Es difícil. Intentamos sostenernos al lado mas la situación no es agradable». Otros vecinos reconocen vivir en la zona hasta el momento en que se les pregunta por los okupas: «Bueno, de verdad vengo de visita».

«Son eminentemente toxicómanos y también indigentes, llevan ya años. Unas familias entran y otras se marchan, mas siempre y en toda circunstancia hay gente», cuenta un vecino a AndaluciaLiberal. Un par de adolescentes, que han visto el percance con la okupa, se aproximan a dar su versión: «Es gente violenta. Quieren hacerse con el distrito casa por casa. La única solución es que les saque la Policía a la fuerza», sentencian.

Otra vecina demanda «peleas y agresiones semana sí, semana no». «La Policía vino hace poco pues sacaron la navaja a pasear», nos cuenta ya antes de entrar en su casa, a pocos metros del edificio okupado.

Al ser preguntados por el posible trabajo de los okupas, un vecino confiesa que «sí, sí que trabajan, sobre todo en la morralla. Pero el dinero no es para abonar la luz, eso seguro. Se brincan las casas próximas para ‘pinchar’ la nuestra».

El pasado mes de junio, el coordinador de Vox en Coria del Río, José Márquez, se mostraba indignado: «Los vecinos tienen un grado de desesperación que no saben si desamparar sus casas o bien enfrentarse a ellos y que haya una matanza». De instante, el nacionalista Modesto González (Juntos por Andalucía) y su pasividad aguardan a que los inconvenientes en su pueblo se solventen por sí mismos.

A %d blogueros les gusta esto: