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Los ciudadanos rumanos que mataron a un joyero aducen que fue “mala suerte” por poner “resistencia”

4 noviembre 2020
Los ciudadanos rumanos que mataron a un joyero alegan que fue "mala suerte" por poner "resistencia"

La defensa de los ciudadanos rumanos que mataron a un joyero en Carmona (Sevilla) aduce que fue «mala suerte» por poner «resistencia». La Fiscalía, por su lado, aduce que uno de los supuestos criminales «se sentó sobre el pecho» de la víctima, a quien metieron un rodillazo en la cabeza para dejarle inconsciente tras darle una brutal tunda. La hija del joyero, por su lado, ha recordado en el juicio que «a mi madre le han quitado la vida. No saldrá de esta».

Una de las hijas del joyero de Carmona, Francisco Cintado, por cuyo asesinato en el mes de agosto de 2018 son juzgados en la Audiencia de Sevilla 2 ciudadanos rumanos detenidos como supuestos autores del crimen -al lado de un tercero todavía en sitio desconocido-, ha testificado este miércoles a lo largo de la vista oral que si realmente hubiera mediado un «forcejeo» entre su progenitores y los autores de su muerte la ropa de su cadáver habría estado «desgarrada» o bien sin algún botón, asegurando que la víctima no tuvo «tiempo» alguno de reaccionar.

La vista oral ha continuado este miércoles una vez que este pasado martes declararan los 2 acusados, G.S. y también I.I., ambos de nacionalidad rumana y de 42 y 26 años de edad, para quienes la Fiscalía pide 33 años de prisión en todos y cada caso, por un delito de asesinato y un delito de detención ilegal como medio para cometer un delito de hurto con violencia.

Esta hija de Francisco Cintado ha contado que su padre instaló un sistema de videovigilancia en su joyería pues estaba «asustado» por las «cosas» que se «veían», en referencia a los hechos delictivos, asegurando que cuando trabajaba en el taller de la joyería, «no abría» las puertas del negocio a absolutamente nadie, a menos que se tratara de alguien de «confianza» o bien algún cliente del servicio que asistiese en relación con un encargo anterior. Más todavía, conforme ha dicho, una tarde de agosto.

En ese sentido, la Fiscalía estima que a las 18 horas del seis de agosto de 2018, G.S., I.I. y el tercer investigado, hoy día en sitio desconocido, asistieron a la joyería con la disculpa de un reloj cuya reparación habían encargado días atrás a la víctima, quien les abrió la puerta del negocio, para después ser asaltado por 2 de los 3 supuestos autores de los hechos, que «comenzaron a golpearlo salvajemente por toda la cara, cuerpo y extremidades», hasta anudarle las manos a la espalda y los pies y maniatarle con una cinta americana en la boca.

Muerte

Después, conforme la Fiscalía, el investigado no localizado «se sentó sobre el pecho» de la víctima mientras que este se hallaba boca arriba, «dificultando de esta forma sus posibilidades respiratorias», dejándole inconsciente de «un fuerte rodillazo en la cabeza».

Tras ello, los acusados se apoderaron de joyas y otros objetos, como de cinco.850 euros de dinero en efectivo y uno de los monitores de televigilancia «para eludir ser identificados», huyendo del local a pesar de que el joyero «seguía inconsciente y con signos de poder encontrarse inerte», falleciendo exactamente el mismo sobre las 21 horas, siempre y en toda circunstancia conforme la Fiscalía.

Merced a este relato de hechos, y una vez que la defensa de G.S. atribuyese la muerte de Cintado a un caso de «mala suerte» derivado de su «resistencia» al robo, la «pelea y el intercambio de golpes» con sus asaltantes y el hecho de que exactamente los mismos abandonaran la escena sin «preocuparse» por él, la hija de la víctima ha aducido que su padre «no tenía fuerza» para hacer en frente de un ataque como el que habría sufrido.

Además, ha argumentado que si su padre realmente hubiera «forcejeado» con sus asaltantes, la ropa de su cadáver habría estado «desgarrada» o bien sin ciertos botones, extremo que conforme ha dicho no presentaba el cuerpo, visto por ella misma en el sitio del crimen. «No le dejaron tiempo de hacer nada. No tuvo tiempo de nada», ha aseverado.

Situación

Además, ha contado que su madre, a cuyo testimonio ha renunciado por último la Fiscalía y la acusación particular que ejercita la familia de la víctima a cargo de su situación sicológica, «está destrozada» a cargo del crimen.

«A mi madre le han quitado la vida. No saldrá de esta», ha dicho describiendo que misma no puede «pasar por delante de la joyería» sin romper «a llorar» y radica y también exactamente la misma calle del convocado local, mientras su hijo y nieto de la víctima no puede percibir «nombrar» al fallecido pues asimismo rompe en lloros.

«Han matado a mi padre. Estamos traumados para toda la vida, hasta el resto de los días. Nos han arruinado en todos y cada uno de los sentidos», ha manifestado esta hija de Francisco Cintado, palpablemente conmovida y tachando de «asesinos» a los acusados.

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