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La solidez del acuerdo entre Partido Popular, Cs y Vox mantiene a una Junta de Andalucía sin oposición considerable

4 septiembre 2020
La firmeza del pacto entre PP, Cs y Vox sostiene a una Junta de Andalucía sin oposición apreciable

El instante era delicado: este jueves se superaban por primera vez los mil casos de covid-19 en un día en que se sumaron 3 fallecidos más. Aunque se anunciaban vacunaciones masivas a fin de año (de la que prepara en Oxford AstraZeneca, que se va a ver) y semeja detenido el virus del Nilo, queda pendiente la segunda pandemia, la social y económica y laboral, que se cuece poquito a poco en la cuaja de unos ERTE que no pueden ser eternos.

En este entorno, que podría enturbiarse desde una oposición ordenada, que no es el caso, por el hecho de que siempre y en todo momento hay fallos, incertidumbres, dolidos y cabreados por unas cosas o bien otras – desde los profesores a los sanitarios pasando por los autónomos y pequeños y medianos empresarios–, la Junta de Andalucía ha vuelto a probar que el acuerdo que la mantiene es firme y también irradia estabilidad y equilibrio de gobierno a una población preocupada.

Aunque daba la sensación de que podía romperse debido a las diferencias entre Partido Popular, Cs y Vox, la ausencia de la oposición, Partido Socialista y Adelante Andalucía, en las sesiones parlamentarias de la Comisión de estudio sobre la restauración económica y social de Andalucía por causa del coronavirus y la voluntad de sostener el gobierno con una prueba de firmeza, han conseguido que el dictamen elaborado por Manuel Gavira, presidente de la Comisión por Vox, fuera «limado» por Partido Popular y Cs hasta generar la firma unánime de los asociados de gobierno.

Con la fortaleza del pacto y la fuerza del gobierno en la Junta, el dictamen rehabilitado y reforzado deberá someterse al Pleno del Parlamento de Andalucía, cuya mayoría absoluta preservan los 3 partidos de la entente. Por ello, está claro que el discute de la Cámara va a dar paso a una aprobación sin que la oposición de Partido Socialista y Adelante Andalucía consiga siquiera rasguñar alguna reforma parcial.

La interioridad del pacto final refleja la actitud de los partidos que mantienen a Juan Manuel Moreno. El Partido Popular sostuvo 13 enmiendas, retiró 19, admitió modificaciones en otras 12 y transaccionó cuatro con Ciudadanos.

El partido de Juan Marín sostuvo 18 enmiendas, retiró 10, admitió modificaciones en cinco y tragó con el rechazo a una de sus enmiendas por la parte de Partido Popular y Vox.

Naturalmente, los portavoces de Partido Popular y Cs han puesto de manifiesto el ahínco de diálogo y de flexibilidad de que han hecho gala sus partidos mientras que afeaban la ausencia de Partido Socialista y Adelante Andalucía que, además de esto y como es sabido, tienen esenciales diferencias entre ellos. Más dolido se ha manifestado Vox que semeja haber resultado el herido más grave de esta escaramuza.

Vox ha subrayado que Partido Popular y Cs han coincidido en amputar opciones a sus principios «indefectibles» sobre violencia intrafamiliar, el colectivo Lgtbi, el estado de las autonomías o bien la bajada de impuestos. Todavía de esta forma, el pacto ha sido posible ofertando una imagen de unidad al gobierno del cambio salido de las urnas en 2018.

Frente a este panorama rocoso y sin grietas graves, el Partido Socialista de Susana Díaz ha querido estar presente acusando de incongruencia al gobierno de Juan Manuel Moreno sobre los ERTE, en tanto que el Partido Popular mantiene que deben prorrogarse hasta abril mientras que Cs semeja agacharse por empezar a ligarlos a ideas de capacitación para los trabajadores implicados.

El PSOE andaluz predica ahora a favor de unos ERTE que ideó la exministra del Partido Popular, Fátima Báñez. Es más, los considera una herramienta «histórica» y «esencial» desplegada por el Gobierno de España para «amortiguar los efectos de la pandemia», que ha llegado a favorecer a más de 400.000 trabajadores en la comunidad.

Podemos, Izquierda Unida y los Anticapitalistas, todavía acajonados en la moribunda alianza Adelante Andalucía, ni saben ni responden ni aparecen. En todo caso, alertan del desarrollo de la «intolerancia» y el «odio» (del resto) y solicitan el fin de la «financiación pública» de las corridas de toros.

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