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Impuestos, pensiones, mercado de trabajo… las 5 propuestas del Ibex para salir de la crisis

8 septiembre 2020
Impuestos, pensiones, mercado laboral... las cinco propuestas del Ibex para salir de la crisis

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha juntado a 130 especialistas procedentes del campo universitario y de las compañías más esenciales del Ibex 35 para realizar un informe en el que desgranan las propuestas primordiales a fin de que España logre salir de la crisis económica que ha precipitado el coronavirus.

Entre sus autores figuran estudiosos de prestigio y miembros de compañías como Repsol, Santander, Caixabank, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Renfe, Cellnex, Aena, Metrovacesa, KPMG, Mapfre, Iberdrola, Bankia, Sabadell, Mercadona, Telefónica o bien Enagás entre otras muchas grandes compañías. Se pronuncian sobre aspectos económicos, mas asimismo sobre las mejoras precisas en educación y sanidad.

Estos especialistas aseguran que, alén de sus ideas, España precisa «un extenso acuerdo político y social en torno a una estrategia para salir a la mayor brevedad de la crisis y sentar las bases para hacer en frente de los difíciles desafíos económicos y sociales a los que nos encaramos a medio y a largo plazo».

1. Mercado laboral

A corto plazo, los especialistas estiman que hay que diseñar una estrategia para saber de qué manera retirar los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo(ERTE) de forma gradual.

«Seguramente va a ser precisa una nueva prórroga de los ERTE a la fuerza mayor alén de septiembre, mas esta debería tener carácter selectivo, restringiéndose a los ámbitos que se encaran a los plazos más largos de restauración o bien a fuertes limitaciones a su actividad por motivos sanitarios y a las zonas perjudicadas por rebrotes esenciales», apuntan.

Piden asimismo políticas activas de empleo para reubicar a quienes se hayan quedado sin trabajo o bien que puedan quedarse en el futuro con ocasión del fin de los ERTE, que actúan como «anestesia» del mercado de trabajo.

A más largo plazo solicitan un mercado de trabajo más flexible, equitativo y eficaz. Creen que hay que proseguir avanzando en la reforma laboral del Partido Popular de 2012, mas en ningún caso derogarla, y pelear contra la dualidad (entre contratos temporales y también indefinidos) igualando la protección del trabajador en los dos, y reduciendo el número de géneros de contratos.

Derogar la reforma laboral de 2012 sería desaconsejable en todo caso y lo es considerablemente más todavía en las circunstancias actuales»

Defienden que la reforma laboral de 2012 «supuso un paso esencial para la corrección de ciertos inconvenientes estructurales de nuestro mercado de trabajo, un avance que ahora podría estar en peligro frente a las presiones de ciertos partidos para proceder a su derogación íntegra».

«Aunque hay aspectos de esta reforma que seguramente convendría revisar, (como los referidos a los cambios unilaterales en sueldos y condiciones laborales y a las causas económicas para los descuelgues salariales), su derogación total supondría desandar una buena parte del camino andado en los últimos tiempos para reducir la excesiva rigidez de nuestro mercado de trabajo que tantos inconvenientes nos ha traído, en especial en instantes de crisis económica», apuntan.

Por ello, piensan que «sería desaconsejable en todo caso y lo es considerablemente más todavía en las circunstancias actuales, en las que la flexibilidad es esencial para la preservación del tejido empresarial y el mantenimiento del empleo a medio y a largo plazo».

2. Cuentas públicas

Los especialistas coinciden en que una medida «que no puede aguardar» es la adopción de un plan de consolidación o bien reequilibrio fiscal que debe incluir una ruta de ajuste fiscal desde 2022.

«El plan de consolidación fiscal demandará tanto actuaciones de racionalización y contención del gasto como medidas tributarias para devolver gradualmente nuestros niveles de déficit y de deuda a valores sustentables».

Proponen además de esto que se mejore la eficiencia de las Administraciones Públicas y que todas y cada una de las políticas sean evaluadas ex- ante y ex- artículo, una propuesta que ha portaestandarte la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal(Airef).

3. Impuestos

A corto plazo, los especialistas del campo tributario solicitan una serie de «coronarrecargos» -por servirnos de un ejemplo, en el IRPF- para asistir a financiar los gastos expepcionales generados por la pandemia.

A más largo plazo, plantean una reforma tributaria integral basada en la ampliación de bases fiscales. «La recomendación de ensanchamiento de las bases tributarias es aplicable tanto al IRPF como al Impuesto sobre el Valor Añadido y al Impuesto de Sociedades. En relación con los 2 primeros tributos, debería eliminarse el régimen de estimación objetiva de los rendimientos de actividades económicas en el IRPF (los llamados módulos) y, paralelamente, el régimen simplificado del Impuesto sobre el Valor Añadido».

Proponen alterar los tipos reducidos de IVA (a fin de que no haya tantos productos y servicios gravados con las clases reducido -10%- y superreducido -cuatro%-), y quitar los regímenes singulares de tributación.

En el Impuesto de Sociedades piensan que «no se debe acrecentar la presión fiscal eficaz sobre las sociedades, sino más bien acercar el tributo a la neutralidad a fin de que no distorsione las resoluciones de inversión, financiación y organización empresarial, progresar su integración con el IRPF y asegurar un reparto equitativo de su colecta entre países en el caso de las multinacionales».

En la tributación del capital (Impuesto sobre el Patrimonio y también Impuesto de Sucesiones y Donaciones) plantean alterarlos para asegurar su neutralidad entre activos y eludir que sean confiscatorios.

«Se aconseja asimismo acercar las clases de impuesto sobre bebidas alcohólicas, tareas del tabaco y comburentes fósiles a los establecidos en los primordiales países de la Unión Europea» y proseguir combatiendo contra la economía sumergida, con más medios para la Seguridad Social y la Inspección.

4. Gestión de los fondos de la UE

Los autores consideran «esencial» que se haga un «buen uso de los diferentes mecanismos de ayuda establecidos por la Unión Europea para apresurar la salida de la crisis y sentar las bases para el futuro».

Esos fondos piensan que deben destinarse a «proyectos y programas escogidos cuidadosamente basándonos en su rentabilidad social, primando aquellos con componentes esenciales de bien público que difícilmente serían acometidos por la iniciativa privada en condiciones de mercado».

Apuestan por primar las prioridades de la UE: lucha contra el cambio climático y sus secuelas, digitalización y también implantación de nuevas tecnologías avanzadas, acumulación de capital intangible y humano, inversión educativa, I+D+i, infraestructuras hidráulicas y de tratamiento de restos, etc.

5. Pensiones

Creen que hay que apresurar los trabajos de la Comisión del Pacto de Toledo para la improrrogable reforma del Sistema Público de Pensiones, cuya situación se ha agravado por el coronavirus.

«La crisis del Covid-19 ha dificultado enormemente una situación de partida que era frágil debido a la precaria situación financiera del sistema de pensiones en años recientes y a las negativas perspectivas demográficas a las que nos encaramos a lo largo de las próximas décadas», advierten.

Consideran que ahora es «imposible» derogar la reforma de las pensiones de 2013, como reclaman los sindicatos, y acorazar la indexación de las pensiones al IPC sin aplicar el factor de sostenibilidad (que tiene presente la esperanza de vida en el cálculo de la pensión).

Sólo las pensiones mínimas se deberían valorizar con el IPC»

Entre las medidas que piensan que podrían valer para procurar asegurar la sostenibilidad del sistema citan crear un «vínculo automático entre la edad de jubilación y la esperanza de vida en salud», ampliar el período de cómputo de la pensión a toda la vida laboral, crear una «angosta relación entre las pensiones y las aportaciones efectuadas, capitalizadas conforme con el desarrollo de la economía».

Proponen la creación de un sistema de cuentas nocionales y que solo las pensiones mínimas se valoricen con el IPC. «Para el resto de las posibilidades podría introducirse un índice de revalorización diferente que habría de ser sensible al nivel de actividad económica y por ende a la situación financiera del sistema para contribuir de este modo a su sostenibilidad y a un reparto equilibrado de los costos y beneficios de posibles shocks entre activos y pensionistas», apuntan.

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