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El “anhelo de supervivencia” de Susana Díaz profundiza la crisis en el Partido Socialista andaluz

15 noviembre 2020
El "afán de supervivencia" de Susana Díaz ahonda la crisis en el PSOE andaluz

El perfil “nulo” que lleva imprimiendo Susana Díaz al Partido Socialista andaluz, con tal de “no dar razones” a Pedro Sánchez para defenestrarla y continuar como secretaria general tras el próximo congreso regional, está descolocando a los propios susanistas y a los críticos con la antaño todopoderosa presidente de la Junta de Andalucía.

Presidentes de diputación y alcaldes ya se lo hicieron llegar en junio y un mes después, el siete de julio, a lo largo de un encuentro que sostuvo con los miembros del Congreso de los Diputados y miembros del Senado en Cortes: prácticamente todas las intervenciones fueron un reproche al poco punch de su oposición; algo agravado por el hecho de que, solamente perder el poder, la líder socialista recolocara a 4 de sus exconsejeros como arietes del Grupo Socialista del Parlamento Andaluz.

“Cuando uno de ellos sale a criticar a un consejero del Partido Popular, este dice: ‘Espere, espere, que cuento a los andaluces de qué manera han dejado esto tras 38 años’. Eso te hace perder toda credibilidad; lo mismo que le pasó a Joaquín Almunia en el Congreso con el Gobierno de José María Aznar, en la legislatura 1996-2000″, remarca a ellos un ex- susanista similar al exportavoz del conjunto parlamentario del Partido Socialista-A, Mario Jiménez, alineado con la “pulsión de cambio” que los críticos perciben en muchas agrupaciones de las 8 provincias.

Bildu: la contestación a ‘lo’ de Huelva    

El inconveniente es que ahora absolutamente nadie ve a Díaz presta a dar un paso atrás, y la primordial federación socialista precisa “un revulsivo” de liderazgo. No puede continuar sometida a su “anhelo de supervivencia”, coinciden no pocos cuadros y exdirigentes locales. La inicial languidece “sin proyecto, estrategia ni alegato” contra el Gobierno del popular Juan Manuel Moreno Bonilla, como denunció en una reciente entrevista el secretario general de Jaén, Paco Reyes, quien ha acabado por desamparar el oficialismo. 

Cierto es que la expresidenta salió este jueves a criticar el pacto presupuestario del Gobierno con Bildu, aceptan los críticos, mas lo hizo un día siguiente y a rebufo del aragonés Javier Lambán, el extremeño Guillermo Fernández Vara y el castellanomanchego, Emiliano García-Page, cuando hace no tanto tiempo era quien marcaba los tiempos y la estrategia de los barones irredentos con la Dirección Federal.

De hecho, alguna fuente ve en esa declaración contra Bildu otro calculado movimiento “en interés propio” para posicionarse contra el Gobierno en un instante puntual en que este ha resultado desgastado por la estrategia de Pablo Iglesias, y para armarse de razonamientos de cara a una estrategia de victimización en contestación a los últimos movimientos de la Dirección Federal para supervisar el Partido Socialista de Huelva con vistas a su defenestración.   

🔴”No comparto nada ni con Bildu ni con Otegi y solo espero de ese partido que solicite perdón a los españoles”, afirma Susana Díaz ▶ https://t.co/XNHV1YBHTKpic.twitter.com/Q0cUL1sk4S

— AlRojoVivo (@DebatAlRojoVivo) November 13, 2020

El Partido Socialista-A y su líder siempre y en toda circunstancia han marcado perfil propio en el partido”, recuerdan múltiples fuentes los tiempos gloriosos. Recuerdan con “estupor” su entendimiento cara la enmienda pactada con ERC a fin de que el castellano no sea lengua vehicular en Cataluña, a cambio del apoyo de los republicanos a las cuentas públicas. Dejar la dura crítica al Partido Popular, a Ciudadanos y a Vox desde el gobierno de la Junta en un tema que afecta a mucha emigración andaluza allá, fue “un gran error“.

“Lo de Bildu es demagógico pues ETA ya no mata, mas igual que Vara ha marcado su perfil con un tweet -pues es verdad que afecta a nuestro electorado-, debíamos haber salido exactamente el mismo miércoles. Y haber criticado la semana pasada lo del castellano en Cataluña”, remarca un parlamentario andaluz del campo crítico.  

La líder procura reeditar la ‘operación Vara’ que devolvió al partido la Junta de Extremadura en 2015, mas los críticos del Partido Socialista andaluz aseguran que las dos comunidades no tienen nada que ver

Vive en una realidad paralela: ‘Yo o bien el caos’. No se percata de que ya estamos en el caos“, insiste quien fue cooperador estrecho de la presidente de la Junta de Andalucía a lo largo de años y se ha pasado al bando de los críticos, como hacen, apunta, “centenares de alcaldes y parlamentarios del Partido Socialista-A que ven liquidado el ciclo de la líder andaluza y que urgen a un cambio de liderazgo para que el Partido Popular no se consolide en el poder a lo largo de años.

El Partido Socialista-A vive ahora lo más semejante a una tormenta perfecta: mientras que Moreno Bonilla y el Partido Popular aprovechan la debilidad socialista y suben en los sondeos, Susana Díaz reclama su derecho a procurar una operación Vara como la que protagonizó el el día de hoy presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara. Tras perder la mayor parte en las elecciones autonómicas de 2011 y ver de qué manera se hacía con la Junta Extremeña el aspirante del Partido Popular, José Antonio Monago, merced a un extraño acuerdo con IU, 4 años después recobró el poder.

560.000 votos menos que Sánchez

”Extremadura no es Andalucía”, coinciden múltiples fuentes del Partido Socialista-A. “Allí hay 2 provincias y la militancia del Partido Socialista extremeño es pequeña, como la que puede haber en todo el Aljarafe sevillano”, agrega un parlamentario para ejemplarizar lo bastante difícil que le va a resultar a Susana Díaz, primero, preservar el poder orgánico del Partido Socialista-A cuando, en las primarias de julio de 2017 frente al el día de hoy presidente del Gobierno, solo ganó en Andalucía -la única de las 17 autonomías- y solo con el 63,13% del voto de su militancia.

Y, peor que eso, en las elecciones autonómicas de un año después, dos de diciembre de 2018, las que terminaron con 38 años de hegemonía del Partido Socialista en aquella comunidad, la presidente consiguió 1.009.243 votos, 560.000 sufragios menos de los que conseguiría Sánchez -1.568.682- 4 meses después, en las generales del 28 de abril; señal indudable, afirman los críticos de Díaz, de que su ciclo se terminó.

“El peligro”, apunta un exconsejero, “es que, si Susana no da su brazo a torcer y vamos a un congreso de confrontación, gane o bien gane quien encabece la opción alternativa, va a ser por la mínima y el partido se quedará tan roto que en las próximas elecciones el Partido Popular seguramente va a ser la fuerza más votada. Y entonces sí que no vamos a tener opción ninguna de regir pues lo que hay a nuestra izquierda (Adelante Andalucía y Podemos) está roto”.

Sánchez no desea verse implicado en una candidatura contra Díaz que le ‘salpique’ en el caso de descalabro, mas en Ferraz cunde la idea de que “algo va a haber que hacer” para no ir directos al desastre electoral

A día de el día de hoy, remarca esa fuente, no está claro quién puede enfrentarse a Susana Díaz en las primarias del Partido Socialista-A por la Secretaría General. Hay pulsión de cambio, sí, mas asimismo dudas sobre el nombre: el jienense Felipe Sicilia es quien más se mueve -cuando la covid lo ha tolerado ha hecho asambleas presenciales y hace mucha charla en línea- es casi un ignoto para mucha gente; la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, e inclusive el regidor de Sevilla, Juan Espadas, son los otros 2 que más suenan.

Espadas sería un órdago en toda regla por cuanto Sevilla, la provincia con más componentes del Partido Socialista de toda España, prosigue siendo el genuino bastión de Díaz. El regidor solo se presentará “si tiene clara la victoria”, lo que pasa por sumar, aparte de Jaén, Cádiz y Huelva, ya controlada por Ferraz, la militancia de Sevilla, Granada, Córdoba y Almería, cuyas direcciones prosiguen, supuestamente, fieles a la ex- presidente de la Junta de Andalucía.

Primarias 2017 ‘bis’

El desembarco de María Jesús Montero, en la medida en que requiere su salida del Gobierno, sería visto como una apuesta de Pedro Sánchez por la confrontación directa -vía persona interpuesta- con quien ya fue su gran contrincante en las primarias de 2017 por la segregaría general del PSOE; lo que, conforme ciertas fuentes, hace dudar al presidente. La Moncloa, eminentemente su mano derecha, Iván Redondo, no termina de ver clara una operación que salpicaría de forma negativa a Sánchez en el caso de derrota de la ministra, al contrario de lo que ocurrió hace 3 años, conforme diferentes fuentes.

No obstante, en los últimos meses y a causa de los movimientos de alcaldes y cargos orgánicos para satisfacer esa pulsión de cambio que semeja haber llegado a la primordial federación, en Ferraz, de la mano de la vicesecretaria general, Adriana Lastra, semeja imponerse la idea de que “algo va a haber que hacer” pues Díaz está ya quemada electoralmente y la consolidación del Partido Popular en la Junta de Andalucía en las elecciones de 2022 sería una malísima nueva para Sánchez de cara a su reelección en unas generales que se festejen por año siguiente.

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