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detenidas otras 32 personas y también requisadas 10 toneladas de kif

15 septiembre 2020
detenidas otras 32 personas e incautadas 10 toneladas de hachís

La Operación ‘Dismantle’ ha asestado otro duro golpe a los narcos del Estrecho. Tras la detención del líder del clan de Los Castañas, la Guardia Civil ha detenido el día de hoy a 32 personas más, todos miembros del clan. Se han requisado asimismo cerca de diez toneladas de hachís en múltiples alijos, armas, dinero en efectivo, documentación y automóviles.

La detención, hace apenas de 24 horas, de Antonio Tejón, el mayor traficante de kif del Estrecho y líder del clan de Los Castañas, resultaba ser solo la punta del iceberg de una macroopeación a lo largo y ancho de Andalucía. En el marco de la Operación ‘Dismantle’, más de 400 agentes de la Guardia Civil han efectuado registros en localidades de las provincias de Cádiz, Málaga, Huelva, Sevilla y Ciudad Real, asestando un nuevo golpe al clan del kif más potente del Mediterráneo occidental.

Según ha explicado la Guardia Civil en una nota, la operación se empezó el mes pasado de marzo cuando tuvo conocimiento de un narcoembarcadero ubicado en la playa de Palmones (Los Barrios), lugar desde el que estarían botando embarcaciones semirrígidas de potentes motores, más conocidas como gomas. Los estudiosos tuvieron conocimiento de que las personas que controlaban el narcoembarcadero estaban directamente relacionadas con el clan de Los Castañas.

Clan experimentado y organizado

Tras meses de investigación, la Guardia Civil descubrió que la organización funcionaba como cooperativa y contaba con 2 ramas operativas y otra de logística.

Cada una de las ramas operativas contaba con una «sucursal» en el caso de que la presión policial les impidiese operar en su zona de «confort».

La rama de logística se dividía por su parte en otras tres: la de los narcoembarcaderos, la de cambios de tripulación y repostajes y la de adquisición de gomas. Para ello, la organización contaba en Ciudad Real con una empresa de transportes que recogía las embarcaciones en la costa para prepararlas y de esta manera evitar la presión de la Guardia Civil por toda Andalucía.

Por su parte, los miembros de la red tomaban extremas medidas de seguridad con la intención de complicar la investigación de los agentes. De hecho, conforme ha indicado la Guardia Civil, los estudiosos verificaron que había personas con medios aéreos no tripulados que controlaban los movimientos de las patrullas uniformadas del Cuerpo. Asimismo, la organización contaba con personas (más conocidas como puntos) para dar seguridad a los alijos, como a las botaduras y los repostajes de las embarcaciones.

Además, los pilotos de las embarcaciones del conjunto empleaban barcos pesqueros como parapetos hasta llegar a la zona de alijo para ocultarse y eludir ser vistos desde la costa.

Durante la investigación, la Guardia Civil ha descubierto que la organización contaba con tres narcoembarcaderos, lugares lugar desde el que hacían labores de botadura y puesta a puntito de las narcolanchas.

En la fase de explotación de la operación han participado 400 guardas civiles de las Comandancias de Algeciras, Málaga, Cádiz, Huelva, Sevilla y Ciudad Real, como del CCON-SUR, OCON-SUR, GAR, Servicios Aéreo y Servicio Marítimo.

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