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Casado apoyará la expulsión del partido de Orban del PPE para desmarcarse de Vox

21 diciembre 2020
Casado apoyará la expulsión del partido de Orban del PPE para desmarcarse de Vox

El Partido Popular ya no ve con los mismos luceros a Fidesz, el partido húngaro de Viktor Orban sobre el que se cierne la amenaza de la expulsión del Partido Popular Europeo (PPE). La formación de Pablo Casado asume como forzoso la salida de este polémico socio de la clan ‘popular’ cuando haya una votación a principios de 2021, según fuentes de Génova consultas porellos.

En el fondo, la expulsión del partido de Orban no incomoda en la sede doméstico del PP. Fidesz ha estrechado lazos con Vox en los últimos meses y Casado tiene ahora otra oportunidad para desmarcarse de la formación de Santiago Abascal.

El vicepresidente del Grupo Popular en la Eurocámara, el castellano Esteban González Pons, encuadró el pasado jueves a Fidesz interiormente de la “extrema derecha” y anticipó que la formación de Orban abandonará el PPE “si no da un letra de 180 grados” de aquí a febrero, que es cuando se prevé que sea la asamblea política de los ‘populares’ europeos en la que se decidirá la permanencia o expulsión del partido húngaro.

Fidesz lleva casi dos abriles suspendido como miembro del PPE, concretamente desde marzo de 2019, pero la pandemia del coronavirus ha mantenido sin data la citada asamblea en la que se debatirá su expulsión definitiva. En ese cónclave se exige presencialidad, pues el voto es secreto, y las actuales restricciones sanitarias impiden este tipo de eventos multitudinarios.

En los últimos abriles, Casado se ha cuidado de no pelearse con Orban. En septiembre de 2018, cuando todavía Vox no había entrado en las instituciones y él acababa de suceder a Mariano Rajoy, los eurodiputados españoles del PP se abstuvieron en el pleno del Parlamento Europeo en el que se decidió activar el proceso sancionador contra el Gobierno húngaro por amenazar el estado de Derecho.

El PPE dio en aquella ocasión autodeterminación de voto a sus eurodiputados a instancias de su líder en la Eurocámara, el germánico Manfred Weber, quien votó a honra de la activación del artículo 7 del Tratado de la UE contra el país centroeuropeo por los casos de corrupción, las trabas a la independencia del poder legislativo, las restricciones al derecho de inclusa de los refugiados o la puesta en peligro de la autodeterminación de expresión e información.

El texto necesitaba sumar dos tercios de los votos emitidos y un leve de 376 apoyos -mayoría absoluta- para salir delante y superó con creces el lista. Hubo 448 votos a honra, 197 en contra y 48 abstenciones, pero entre los abrumadores ‘síes’ no estuvieron los representantes del PP de Casado.

El voto sobre la suspensión

En marzo de 2019 se celebró la asamblea política del PPE en la que se decidió la suspensión de Fidesz como miembro de la clan política conservadora europea tras los ataques de Budapest al entonces presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Esa votación la promovieron doce miembros del PPE de nueve países distintos, entre los que no estaba el PP de Casado. Pero en el momento de la votación, los representantes españoles se unieron a la mayoría. La atrevimiento de suspender a Fidesz se tomó por 190 votos a honra y tres en contra

El partido de Orban “cada vez más apoya su peso sobre el pie que tiene en la extrema derecha”, según González Pons

Los eurodiputados españoles del PP hubieran votado lo mismo esta semana si el corro del PPE en la Eurocámara hubiese sometido a votación la expulsión del principal de la delegación de Fidesz, Tamas Deutsch, quien se despachó contra Weber con unas duras acusaciones en las que le equiparaba con la Gestapo fascista.

Pablo Casado y la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, en la última cumbre del PPE en Bruselas.

El partido de Orban había apto que la salida de Deutsch implicaría que todos los eurodiputados de Fidesz abandonasen los escaños del PPE. Un marco que hubiera dejado expedito el camino para la expulsión de este partido húngaro en la asamblea de los ‘populares’ europeos de febrero. Pero, al final, la mortandad no llegó al río.

Deustch se salvó en el postrer instante de la patíbulo con una carta en la que pidió perdón a Weber. En todo caso, el corro del PPE publicó un comunicado en el que criticó al principal de la delegación húngara y pidió a la clan política conservadora que tome una atrevimiento sobre Fidesz “de forma inmediata cuando las condiciones sanitarias lo permitan”.

“Mucho hartazgo”

Las fuentes consultadas por ellos subrayan que desde hace tiempo hay “mucho hartazgo” con el partido de Orban y que el PP de Casado prefiere soltar agarraderas con una formación que se encuentra “en el margen entre la extrema derecha y la democracia cristiana”, en palabras de González Pons, y con los mismos tics euroescépticos que Vox.

“Digamos que tiene un pie en la extrema derecha y otro pie en la democracia cristiana. Cierto que cada vez más apoya su peso sobre el pie que tiene en la extrema derecha“, apostilló el eurodiputado ‘popular’, quien defendió que expulsar a Fidesz tiene “la gran preeminencia” de que el PPE se libraría de un incómodo socio que, por ejemplo, pone trabas al reparto de los fondos europeos por la pandemia.

Eso sí, existe una “desventaja” y es que Fidesz se iría al corro de Conservadores y Reformistas Europeos (CRE) en el que ya están Vox y los conservadores polacos de Ley y Justicia. Por eso, González Pons advirtió de las consecuencias de colocar a dos gobiernos -el de Polonia e Hungría- “en el corro de la extrema derecha” y de esta forma “proteger” a la clan política de Vox cuando a los ‘populares’ no les “interesa” hacerlo.

El voto de febrero en la asamblea política del PPE será secreto, por lo que la nudo del sentido final de la votación se mantendría hasta el final. Pero en lo que a los ‘populares’ españoles concierne, no soltarán lágrimas si el partido de Orban es finalmente expulsado.

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