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Ayuso y Almeida se encaran por el control del Partido Popular madrileño

15 septiembre 2020
Ayuso y Almeida se enfrentan por el control del PP madrileño

El Partido Popular se prepara para el primer choque entre Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida por el control de la capacitación madrileña, la más esencial en el partido que lidera Pablo Casado. Las situaciones de partida de los dos líderes están muy alejadas y todo apunta a que deberá ser Génova el que tome la resolución terminante en unos meses.

El Partido Popular madrileño cuenta con un presidente interino desde hace prácticamente un par de años y medio en la figura de Pío García Escudero, quien fue puesto por Mariano Rajoy de manera provisional tras la precipitada renuncia de Cristina Cifuentes. Era principios de mayo de 2018, cuando nada hacía prever que en unas semanas iba a haber una petición de censura que sacaría a Rajoy del poder y que, un par de meses después, el Partido Popular tendría un nuevo líder en Casado tras un proceso interno de primarias y un congreso excepcional.

Aquella gestora prosigue formalmente de pie al frente del Partido Popular madrileño. En el equipo de Almeida piensan que el congreso regional se festejará en el primer trimestre del próximo año, al tiempo que en la Puerta del Sol, sede de la Presidencia madrileña, apuntan a fines de 2021 puesto que por lógica debería convocarse primero el congreso nacional ordinario. 

El calendario prosigue por consiguiente abierto mas, en uno o bien otro caso, el inconveniente para los populares es que Ayuso y Almeida divergen por completo sobre quién debe dirigir el Partido Popular madrileño. La presidente defiende que debe ser , como ocurrió en las últimas legislaturas madrileñas de Esperanza Aguirre y en el breve reinado de Cifuentes. Además, es la práctica frecuente del Partido Popular en todo el país con sus barones territoriales.

El regidor, no obstante, guarda muy mal recuerdo de la irrespirable bicefalia entre Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, con lo que prefiere que se busque una figura de acuerdo para encabezar el Partido Popular de Madrid que no sea ni la presidente ni el primer edil de la capital.

La opción de Ana Camins

En esa ecuación aparece la miembro del Senado y miembro del Congreso de los Diputados autonómica Ana Camins, actual número 2 de García Escudero en el Partido Popular madrileño y amiga personal del líder nacional. Cuando estuvo en las Nuevas Generaciones ya fue secretaria general del Partido Popular madrileño bajo el mando del propio Casado, por eso absolutamente nadie ponga en duda la buena sintonía entre los dos.

A Almeida le da la sensación de que Camins es la persona perfecta para salir de la prolongada interinidad. Además, sospecha del papel de Miguel Ángel Rodríguez, quien fuera portavoz de José María Aznar en los noventa y que en la pasada campaña electoral retornó a la política para dar impulso a la candidatura de una Ayuso que era totalmente ignota para los madrileños. 

Cuando la presidente llevaba 4 meses en el poder, dio un golpe de mano al escoger a Rodríguez como su jefe de Gabinete en la Puerta del Sol, provocando un enorme enojo en Ciudadanos, su asociado de gobierno y que guardaba reproches contra él desde la campaña. En el equipo de Almeida tampoco se fían de él. “No deseamos que MAR -el acrónimo por el que se le conoce en los cenáculos de poder- se ponga a hacer las listas para el congreso”, advierte una persona de confianza del regidor a Vozpópuli.

Ayuso cuestiona la pertinencia de la solución Camins. En la sede de la Presidencia madrileña recuerdan, por servirnos de un ejemplo, que Aznar ya impuso esa fórmula salomónica exactamente con García-Escudero a lo largo de 11 años, de 1993 a 2004. Primero para mediar entre Rodrigo Rato y un ambicioso Gallardón, y después como dique de contención entre una Aguirre que aceptaba galones como representante del ala más conservadora y un Gallardón que procuraba la imagen de ser el más moderado en el Partido Popular. 

Pero aquella operación pacificadora de García-Escudero terminó con duros reproches en 2004, una vez perdidas las elecciones generales del 14-M y con el ascenso a la presidencia del Partido Popular madrileño de Aguirre. Lo peor de aquella situación es que dejó a Rajoy una enconada rivalidad entre la entonces presidente de la zona y el regidor de Madrid, con muchas víctimas colaterales y capítulos como ‘Gürtel’ o bien el espionaje de la ‘Gestapillo’ que marcaron toda la etapa del gallego como presidente del Partido Popular.

“Excesivo” otro ‘premio’ a Almeida

En la Puerta del Sol advierten, además de esto, que Almeida termina de ser nombrado portavoz de la Ejecutiva nacional del Partido Popular y ven “excesivo” darle otro ‘premio’ con su idea de una presidente de acuerdo para dirigir a los populares madrileños. Por ello, planten que hay que equilibrar la balanza poniendo a Ayuso al frente del Partido Popular de Madrid.

Casado, por consiguiente, se halla en la disyuntiva de dar a Ayuso exactamente el mismo poder político y orgánico que tuvo Aguirre en sus mejores tiempos o bien, por contra, hacer caso a su regidor de Madrid, una figura emergente en el nuevo Partido Popular merced a su papel a lo largo de la primera ola del coronavirus, en la que consiguió cerrar pactos entre todos y cada uno de los portavoces, desde Vox hasta las formaciones de izquierda -Partido Socialista, Podemos y Más Madrid-.

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